Desde el 9 de julio regirá un esquema de flexibilizaciones en Córdoba

La Provincia ratificó por una semana más la continuidad de la modalidad vigente; las vacaciones de invierno serán entre el 9 de julio y 1º de agosto; la restricción de circulación será de 0 a 6 horas, excepto para actividades esenciales; bares y restaurantes podrán permanecer abiertos hasta las 23; las reuniones sociales y familiares seguirán suspendidas

El gobierno provincial ratificó ayer que por una semana más se mantendrá el mismo esquema de restricciones que rige en la actualidad por la pandemia de coronavirus, pero anticipó una serie de flexibilizaciones que se aplicarán en diferentes actividades desde el feriado del viernes 9 de julio venidero y hasta el 1º de agosto.

Entre otras, reabrirá la actividad turística (en coincidencia con la temporada de invierno) y será más amplio el horario para bares y restaurantes, a la vez que podrán rehabilitarse cines, teatros y museos con la limitación del uso de hasta un 30% de sus capacidades. Pero toda modificación deberá aguardar una semana. En materia de educación, los cambios se verán recién después de las vacaciones de julio, cuando el lunes 26 se retomen las clases pero ya con presencialidad alternada para todos los niveles.

En la presentación de las medidas en el Centro Cívico de nuestra ciudad, el ministro de Gobierno provincial, Facundo Torres, argumentó que las flexibilizaciones se justifican ante “la tendencia que se viene observando de descenso en la curva de contagios y de ocupación de camas críticas para pacientes con coronavirus”.

Según detalló el funcionario, las reuniones sociales y familiares seguirán sin ser autorizadas en toda la provincia, al menos hasta el jueves 8. Torres señaló que se evaluará durante la próxima semana, en base a la evolución de la situación sanitaria, si se aplicará alguna flexibilización paulatina desde el viernes 9 en ese sentido.

Otro rubro para el que no se anunciaron por ahora cambios es el vinculado a los deportes colectivos o en grupos, a las academias (de idiomas, danzas, oficios o similares), y a las actividades culturales o de espectáculos, que siguen suspendidas y sin certeza de reapertura. Para esos casos, los funcionarios provinciales señalaron que se analizará su situación hacia fines de la semana siguiente. Lo que no abrirá en todo julio serán los bingos y casinos.

Para el sector gastronómico se anunció que podrán ampliar sus horarios de atención desde el viernes 9, hasta las 23 de cada noche. Pero no podrán ocupar más del 30% de la capacidad disponible ni destinar mesas para más de cuatro personas. La flexibilización –se aclaró– no contempla la realización de espectáculos en esos locales. Ese criterio para bares y restaurantes comprende también a los locales de las áreas turísticas, en donde no habrá limitación para el porcentaje de ocupación de plazas hoteleras.

En cuanto a la circulación nocturna, los cambios también operarán dentro de una semana. Hasta el jueves 8, sólo las personas que acrediten desarrollar actividades esenciales podrán circular en el horario de 20 a 6, en toda la provincia. Desde el viernes 9, en tanto, esa restricción se ajustará al horario de 0 a 6. Según las autoridades provinciales, a las medidas adhirieron todos los intendentes y jefes comunales.

Un punto esquivo es el del efectivo cumplimiento de las restricciones impuestas. También, el del control para hacerlas cumplir. En las dos últimas semanas se observó, en algunas ciudades más que en otras, un relajamiento evidente tanto en el acatamiento a las medidas como en los controles municipales y policiales.