Diputados: cuarta banca de HpC se definiría en Cámara Electoral

La riocuartense Claudia Márquez presentó un amparo ante Bustos Fierro para reclamar la banca que dejó vacante la renuncia de Llaroyra, que también disputa el villamariense Héctor Muñoz. El juez lo rechazó porque la dimisión opera desde el 9 de diciembre y Passerini aún no renunció.

Por Bettina Marengo

A nivel nacional se dirime por estos días los reemplazos de los diputados que renunciaron o renunciarán para ocuparse de otros cargos electivos o en el Poder Ejecutivo. Mañana miércoles jurarán los legisladores que ganaron sus bancas el 27 de octubre pasado y asumirán las nuevas autoridades del cuerpo y de cada bloque. Pero hay definiciones que probablemente se demoren hasta el 10 de diciembre.

En Córdoba, además de la novela del Senado, donde la trama pasa por si Carlos Caserio se queda con su banca para presidir la comisión de Presupuesto y Hacienda, o si finalmente irá a una cartera nacional, está para definirse la cuestión de la “cuarta banca” de Hacemos por Córdoba en Diputados. La riocuartense Claudia Márquez y el villamariense Héctor Muñoz pujan por ocupar hasta 2021 el sitio que dejó vacante la renuncia del proclamado intendente de la ciudad de Córdoba Martín Llaryora, renuncia que es operativa a partir del 9 de diciembre.

Para que la vacante quede efectiva también tiene que  renunciar Daniel Passerini, actual viceintendente electo y proclamado de la ciudad de Córdoba, quien sigue a Llaroyra en la lista de candidatos a diputados del PJ Córdoba en las elecciones legislativas de 2017.

La quinta candidata de la nómina es Márquez y el sexto es Muñoz. Hasta ayer, Passerini no había presentado su dimisión, pero se supone que lo haría en los próximos días.
Ayer a primera hora, Claudia Marquez presentó una apelación ante la Cámara Federal Electoral, luego de que el juez federal de Córdoba con competencia electoral, Ricardo Bustos Fierro, rechazara el amparo que presentó la semana pasada para que la  Justicia aplique la Ley de Cupo vigente en 2017 (la 24.012) y no la Ley de Paridad de Género que entró a regir a partir de las elecciones de este año (ley 27412). La diferencia es clave: si se toma el criterio de la primera, Márquez asumirá la banca que Llaryora y Passerini dejan vacía, por ser la candidata que le sigue. Si se aplica la ley posterior, el remplazo  es varón por varón y mujer por mujer, y le tocaría a Muñoz.

El viernes, el juzgado de Bustos Fierro rechazó la demanda por cuestiones formales: al no haber renunciado Passerini, no había “agravio” y el reclamo era abstracto. Ahora la dirigente fue con una acción declarativa de certeza ante la segunda instancia.

Desde el gobierno provincial aclararon ante una pregunta de este diario que acatarán lo que decida la Justicia y que no intervendrán en esa puja. Márquez es funcionaria de segunda línea del intendente de Rio Cuarto Juan Manuel Llamosas, y responde como su jefe a Juan Schiaretti. Alineada con la posición oficial del Centro Cívico y del PJ, se mantuvo prescindente durante la campaña electoral que llevó a Alberto Fernández a la presidencia.

Muñoz es un funcionario de mucha confianza de Martín Gill, el intendente de Villa María que junto a Caserio se puso al hombro la campaña peronista de Fernández en Córdoba. Ambos son considerados por el Centro Cívico votos propios en el bloque Córdoba Federal que armarán los diputados del PJ provincial, aunque Muñoz también tiene sintonía con la dupla Fernández-Fernández.

El gobierno de Schiaretti cuenta con cuatro bancas en Diputados para negociar con el nuevo oficialismo nacional y en la estrategia cordobesista es un capital irrenunciable. Con todo, aunque Muñoz expresó  su deseo de ingresar a la Cámara, Gill indicó a medios locales que acatarán lo que disponga el fuero electoral. Cerca de la riocuartense aseguran que nadie de El Panal la llamó para hablar del tema.

Hay un antecedente judicial que aplica la ley de paridad de Género en el reemplazo de una diputada mujer de Cambiemos. Se trata de una resolución de la jueza electoral porteña María Servini en el llamado fallo Galmarini (por la diputada nacional y esposa de Sergio Massa, quien fue la impulsora del reclamo) de junio de 2019. En ese fallo, Servini aplicó la ley aprobada en 2017, que en este caso favoreció a una diputada mujer, a quien habilitó a reemplazar a otra diputada mujer que renunció a la banca.

Si se usa en el caso de Córdoba, podría beneficiar a Muñoz. “Entre dos soluciones posibles, debe procurarse aquella que garantice el adecuado equilibrio entre mujeres y hombres en la composición del cuerpo legislativo.

Disponer lo contrario implicaría en los hechos una disminución en el porcentaje de la representación de las mujeres en el Parlamento vulnerando el accionar progresivo de la legislación cuya finalidad no fue otra que dar cumplimiento al mandato constitucional en pos de la igualdad real de oportunidades para el acceso a cargos electivos”, escribió la jueza en la resolución.

Más reciente hay otro caso,  esta vez de la Corte Suprema de Justicia sobre una banca en el Senado de la Nación por la provincia de Neuquén, que ordenó que ocupe el lugar vacante por la muerte del senador Horacio “Pechi” Quiroga (Cambiemos)  quien era la segunda titular de la lista (una mujer) y no el primer suplente varón.

El caso de Córdoba por el reemplazo de la banca de Llaryora no es el único del país. Abogadas feministas están denunciando  que se quiere utilizar la ley de Paridad de Género para lograr que diputados como Felipe Sola (Frente de Todos) o Guillermo Montenegro (Cambiemos), que dejan  el cuerpo para ir a otras funciones, sean reemplazados por otros varones y no por las mujeres que les siguen en la lista, como indica la vieja ley de cupo que regiría para los legisladores elegidos en 2017.

× ¿Querés comunicarte con Mystica?