El Séptimo Día, la opinión de los principales actores políticos, profesionales, de nuestro país y zona. Décima quinta entrega, hoy: Córdoba necesita de equilibrios para salir del estancamiento, por Ramón Mestre

Córdoba necesita de equilibrios para salir del estancamiento

Por Ramón Mestre

Tiempos difíciles si los hay. Nadie, absolutamente nadie, se imaginó que nuestro país y el mundo se encaminarían a los 15 meses en situación de pandemia. No hay dudas de que esta situación encontró a algunos Estados mejor y peor parados para enfrentarla. En el caso de la provincia de Córdoba, muy contrariamente a lo que decían en campaña desde Hacemos por Córdoba, vino a mostrarnos que no estábamos fuertes, sino todo lo contrario: no estábamos preparados a nivel infraestructura, recursos y tecnologías principalmente en lo relacionado a la salud y la educación.

No lo digo yo. Lo dicen los y las docentes, y el personal de salud que están dando batallas como pueden y sin los insumos necesarios para afrontar semejantes desafíos que tienen que ver con nuestro presente y nuestro futuro: la salud y la educación. Lo mismo ocurre con los comerciantes, a quienes las contundentes medidas de restricción sin dudas que los sigue golpeando. Esta situación, empeorada a la vez por las fuertes cargas impositivas y por el alto costo de los servicios como la luz, con una EPEC fundida.

Córdoba es la provincia de los extremos: tenemos recursos humanos y naturales como pocas provincias, pero al mismo tiempo somos la más cara del país. Tenemos universidades públicas y privadas con carreras de punta, principalmente las tecnológicas, pero sin planes por parte del Gobierno para la inserción laboral de quienes se forman, principalmente los jóvenes. Tenemos obras innecesarias como un Faro en la ciudad Capital, pero faltan viviendas y obras de agua en el norte. Dicho esto, rumbo a 24 años de gobierno, Hacemos por Córdoba sigue prometiendo este servicio esencial para el norte. Parece una tomada de pelos. Esta Córdoba en la que nos hemos convertido no es la Córdoba que soñamos las mayorías. No nos podemos resignar a tener más de 40% de pobreza en el Gran Córdoba; no nos podemos resignar a que los más perjudicados sean los niños, niñas y

adolescentes; no nos podemos resignar a que los jubilados no puedan vivir en paz después de haber trabajado toda su vida, porque el oficialismo les sigue metiendo las manos en los bolsillos.

Somos muchas y muchos los que no nos resignamos y creemos que Córdoba necesita, de manera urgente, de equilibrios y acuerdos que nos permitan salir del estancamiento, del atraso y del populismo.

Equilibrio en lo económico. Con el acompañamiento a los comerciantes, emprendedores, emprendedoras y pequeñas y medianas empresas, que son las generadoras de empleo genuino. Bajando tasas e impuestos, mejorando los servicios, congelando los alquileres y tomando medidas que los alivien. Esto se ve en la calle y el símbolo más cabal es el inmenso puñado de locales comerciales que tienen la faja de “se alquila”. Detrás de esa faja está en sueño frustrado y la apuesta de miles y miles de trabajadores y trabajadoras que tuvieron que darse por vencidos porque el Gobierno Provincial les dio la espalda.

Equilibrio en salud y educación. Para ello, hace falta un Estado estratégico que tenga la decisión de invertir recursos en infraestructura, nuevas tecnologías, insumos y capacitaciones. Solo así, la salud y la educación van a alcanzar ese norte que rompa las brechas y las desigualdades.

Equilibrio entre la política y la ciudadanía. La gente necesita que los políticos se le parezcan más; que vivan sin privilegios; que “no tengan coronita”, con una política al servicio de la gente; que puedan resolverse ahí los problemas. Esta brecha entre la política y la ciudadanía comienza a fragmentar a las instituciones de la democracia. En ese sentido, diversos estudios señalan que hace 40 años, un tercio de la ciudadanía se sentía “insatisfecha” con la democracia. Hace 25 años, ese porcentaje escaló a 47% y, en los últimos años, más del 57% de la población de 154 países dejó de creer que este es el mejor sistema. No son datos menores.

Equilibrio entre el relato y la realidad. La pauta publicitaria del gobierno de Hacemos por Córdoba es uno de esos gastos que yo llamo “superfluos”. Todos los usuarios de YouTube vemos el espacio digital minado de propaganda política. Esa millonada que el Gobierno de la Provincia gasta en producir y en pautar avisos, podría asignarse a mejorar nuestras escuelas, nuestros hospitales o a bajar el precio de los servicios que cada vez ahoga a más ciudadanos y ciudadanas.

Equilibrio en las cuentas. Esta semana conocimos a través de un medio de comunicación que en solo un año, la deuda del Gobierno Provincial de Juan Schiaretti aumentó, según expresa un medio gráfico provincial, $78 mil millones; es decir que “el pasivo de la Provincia alcanzó en abril los 257 mil millones, un 43,6% más que un año atrás”. Están hipotecando nuestro presente y el futuro de nuestros hijos e hijas.

Equilibrio institucional. Esto se consigue con reglas claras para todos; sin “efecto de cancha inclinada” que beneficien al oficialismo frente a otras expresiones partidarias. Equilibrio institucional, también, significa una justicia independiente, el cese de la violencia institucional y los abusos de poder.

Equilibrio en las prioridades. En el año 1999, cuando el radicalismo dejó el gobierno, el peronismo recibió una Caja en superávit, con 65 mil pasivos. Para el año 2006, ese número se fue a 90 mil. Hacemos por Córdoba (antes Unión por Córdoba) contribuyó al déficit estructural actual. ¿Cómo puede ser que en tiempos en que necesitamos más mesura y que la política tenga los gestos que tiene que tener, el oficialismo solo esté interesado en seguir ampliando el Estado?

Equilibrio. Solo equilibrio. Eso necesita nuestra provincia. solo así, la inseguridad; la desocupación; las subas de tarifas de gas, de la luz, y de otros servicios; la pobreza y la inflación, que son las principales preocupaciones de los cordobeses y cordobesas, empezarán a ser resueltas. Tal vez, y luego de 24 años de gobierno del mismo espacio político, seamos capaces de construir la alternativa que necesita Córdoba, y de la que formen parte los partidos de la oposición, las organizaciones sociales, los sindicatos, las empresas y los cordobeses y cordobesas que se sientan representados con los mismos valores.

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