Foto con Manzur: Gill busca apoyo (Accastello presiona)

El secretario de Obras Públicas se reunió con el jefe de Gabinete en medio de las negociaciones por los votos en el Concejo Deliberante que le permitan acceder a una nueva licencia como intendente de Villa María.

Por Bettina Marengo 

A doce días de que venza la licencia de Martín Gill como intendente de la ciudad de Villa María, y con un panorama difícil para lograr la renovación en el Concejo Deliberante de esa ciudad, lo que le permitiría quedarse como secretario de Obras Públicas de la Nación, el funcionario se reunió con el jefe de Gabinete, Juan Manzur, en búsqueda de apoyo nacional. Un día antes, Gill había estado en Monteros, Tucumán, donde el presidente Alberto Fernández estuvo de gira con el programa “Gabinete Federal” y para cumplimentar la iniciativa de las Capitales Alternas.

Manzur es el hombre fuerte del gobierno de Alberto Fernández y mantiene una buena relación con el gobernador Juan Schiaretti, quien como líder del peronismo provincial y jefe de Eduardo Accastello, el rival interno de Gill, tiene la llave política para que éste acceda a una nueva licencia como jefe comunal. El jefe de Gabinete tiene también una buena relación con Accastello, de la época en que fue ministro de Salud de Cristina Kirchner y el villamariense lideraba el Frente para la Victoria de Córdoba. Luego de la foto con Gill, publicó en su muro de Twitter que se había reunido con el funcionario “para poner en marcha el histórico plan de infraestructura anunciado para Tucumán” y que durante la charla se analizaron “los proyectos de viviendas, seguridad y viales, entre otros, que llevarán mayor bienestar a la provincia”. Como se informó en este espacio, tanto AF como el ministro Gabriel Katopodis avalan la continuidad de Gill en Obras Pùblicas, quien de hecho renunció a la banca en Diputados que ganó en noviembre para despejar su verdadera contienda política.

Tras la reunión Manzur-Gill, Accastello reforzó la presión contra su coterráneo, a quien le viene reclamando que regrese a la Municipalidad de Villa María o convoque a elecciones adelantadas. El ministro tiene dos votos claves en el Concejo Deliberante, de los concejales Daniel López y Juan Carlos Cladera. Otros dos ediles están alineados con el schiarettismo desde las últimas elecciones legislativas. Uno de ellos es Carlos del Falco, presidente del cuerpo que vota solo en caso de empate, y el otro es Julio Oyola. Con el oficialismo partido, a Gill le quedan tres votos propios, o cuatro si se cuenta a Oyola. Por el lado de la oposición, que para nada está libre de internas, hay tres concejales del PRO y dos de la UCR. Lo que se especula a estas horas es que, de no mediar un acuerdo de salvataje del Panal, los representantes del PRO podrían ausentarse de la sesión para facilitar numéricamente la aprobación de la cuarta licencia consecutiva. “¿Por qué el PRO haría eso?”, preguntó este diario. Una de las respuestas obtenidas es que hay una vieja amistad y relación con Gill desde tiempos universitarios.

Lo cierto es que Accastello mencionó a su rival departamental con nombre y apellido: “Los villamarienses necesitamos recuperar la capacidad para resolver los problemas urgentes de la gente y planificar a futuro. Para eso solo hay dos caminos: que el intendente que fue electo, Martin Gill, vuelva, o que convoque a elecciones”, manifestó en su cuenta de Twitter. “Villa María tiene que volver a ocupar el lugar que se merece. Y para eso hace falta un gobierno municipal previsible, que resuelva los problemas del presente y planifique sin titubeos ni excusas el futuro”, sostuvo. La pareja del ministro, la exconcejal y asesora Veronica Navarro fue más allá: “Humildemente sostengo que, a pesar de todas las operaciones mediáticas de baja monta, Martin Gill no presentará pedido de prórroga de su licencia como Intendente de Villa María. Simplemente, porque no tiene los votos. La incógnita se develará pronto, es cuestión de horas”, adelantó.

En los corrillos del peronismo de San Martín advierten con el malestar de la población por la ausencia del intendente para ejercer otro cargo y con los 50 puntos que sacó Juntos por el Cambio en las elecciones legislativas en las que Gill logró dejar dos puntos abajo a Accastello (20 a 18%). En ese sentido, muchos ven a la figura de Schiaretti como la única que puede garantizar la continuidad peronista en la ciudad en unas elecciones locales para las que falta un año y medio, y apuestan a un acuerdo a alto nivel entre el Panal y los referentes de Gill. Igual, a estas horas arden los teléfonos de los y las  concejales de Villa María. Como dijo Navarro, la cuestión se develará pronto.