Frente de Todos: piden a Alberto Fernández destrabar lo de Gill; Carro evalúa PASO

El senador Carlos Caserio y la diputada Gabriela Estévez esperan que el presidente intervenga frente al villamariense. Ayer, reunión del diputado Pablo Carro con representantes de los partidos. ¿Arman lista propia?

Con final abierto. Así están las cosas en el Frente de Todos Córdoba a horas de que se cumpla el plazo fatal para la presentación y formalización de las listas de candidatos.

Y cuando sus principales dirigentes dicen que “todo puede pasar” hasta el sábado 24, se refieren a la posibilidad de que la principal apuesta hoy para encabezar Diputados, Martín Gill, se caiga; a que la lista que imaginaron de perfil bien peronista para enfrentar a la que patrocine el gobernador Juan Schiaretti, termine siendo otra cosa; y también a la posibilidad de que haya PASO en el frente.

Veamos. El “plan A” que gustó en Buenos Aires y compraron inicialmente en La Rosada, que combina a los peronistas Carlos Caserio para el Senado y Martín Gill encabezando Diputados, no está cerrado todavía. El secretario de Obras Públicas de la Nación puso en compás de espera su respuesta y la paciencia se está agotando. A esta altura, en el kirchnerismo consideran que la indefinición de Gill supone tiempo perdido para un espacio que todavía no avanzó con la mínima organización de la campaña y que, contrariamente, tiene en frente a un peronismo provincial con la maquinaria totalmente aceitada y en marcha hace rato.

Por eso, el senador Caserio y la diputada Gabriela Estévez viajaron a Buenos Aires con intenciones de reunirse con el propio presidente Alberto Fernández y evaluar los distintos escenarios que se abren según lo que decida Gill.

De alguna manera, los dos principales representantes del fretetodismo cordobés esperan que sea el propio mandatario nacional quien pueda destrabar la situación con el villamariense quien, a priori, es el que mayor consenso genera hacia adentro del espacio para encabezar Diputados.

Del lado de Gill, hay hermetismo total. Se sabe que el intendente en uso de licencia no quiere dar el paso que le están pidiendo porque significaría, entre otras cosas, dinamitar los puentes tendidos con el Centro Cívico cordobés en pos de un proyecto político para el ´23.

En este año y medio de gestión, el funcionario nacional construyó con intereses cruzados porque así se lo permitieron, claro está. En tiempos donde la unidad de los peronismos era una posibilidad, tener a un moderado podía resultar funcional.

Sin embargo, las cosas no se dieron así y ahora el villamariense está obligado a tomar una decisión: o juega para la Nación, o juega para la Provincia.

Y en cualquiera de los casos, habrá costos que pagar. Si decide quedarse en la liga nacional y ser candidato, arriesga no sólo el vínculo político con el PJ Córdoba sino también el poder municipal y territorial en Villa María y el departamento donde, sin dudas, schiarettismo le plantará con toda la fuerza a Eduardo Accastello y Nora Bedano. Caso contrario, saltar el charco otra vez y regresar al oficialismo provincial supondrá, por lo menos, sacrificar el cargo nacional que hoy ocupa y que tanto le entusiasma.

Por otro lado, a nivel del frente político, un “no” de Gill descompaginaría la idea inicial que desde Córdoba propusieron a la Rosada. Obligaría a reconfigurar el armado de la boleta y también la estrategia electoral que, claramente, con Caserio y Gill a la cabeza, no es otra que apuntarle a Hacemos por Córdoba.

Es más, Caserio que estaría acompañado por Estévez en el tramo al Senado, insiste con que sea Adriana Nazario quien secunde a Gill. La idea de colocar en los dos primeros renglones a dirigentes que hasta hace un año y medio eran parte de la estructura del peronismo provincial, evidencia hacia donde apuntan. Sin embargo, la riocuartense tampoco aceptó todavía integrar la boleta; es más, desde su entorno aseguran que la ex diputada ya le dijo a su amigo personal, Sergio Massa, que no quiere jugar en este turno. También rechazó la oferta que, en reiteradas oportunidades, le acercaron desde el schiarettismo.

Internas

Desde el kirchnerismo admiten que fuera de Gill el espacio no cuenta con candidatos fuertes por lo que, cayéndose su nombre, lo que seguramente pesarán son las encuestas. De eso, también querían hablar Caserio y Estévez con el presidente.

La figura de Martín Fresneda, impulsado por la titular de La Cámpora, sigue dando vueltas, aunque se sabe que, en ese caso, el resto de los sectores también buscarán imponer sus propios candidatos.

Ayer hubo una reunión por Zoom del actual diputado Pablo Carro con representes del Partido Solidario, Partido Comunista, y Patria Grande. En ese primer encuentro se lanzó la posibilidad de presentar una lista alternativa a la que pueda armar Caserio y Estévez a quienes, muchos de los partidos y las organizaciones que integran la alianza, le reprochan “repartirse los lugares” de la boleta “sin abrir el juego”.

La idea de promover a Carro en la PASO, dicen, es poner en juego una opción electoral de claro perfil kirchnerista con expectativa de concentrar allí el voto duro que históricamente tuvo el espacio en Córdoba y que, aseguran, no termina de digerir la idea de una boleta encabezada por pejotistas.

En tanto, el diputado nacional Eduardo Fernández tiene previsto viajar mañana a Buenos Aires para reunirse con funcionarios de Jefatura de Gabinete y dar su mirada sobre el escenario local. El titular del Psol también juega y quiere aportar nombres a la mesa de discusión si efectivamente el nombre de Gill se cae.

El juego de presiones internas en el Frente de Todos Córdoba crece al calor de las múltiples posibilidades de desenlace que tendrá este capítulo el próximo sábado.

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