La muerte de la denunciante de Diego Concha puede tener repercusión judicial

Ocurrió este jueves al mediodía en la localidad de Pilar. La joven dejó una carta, donde, aseguran, vinculó su decisión con el trauma provocado por la violación y la intimidación posterior. Su familia pedirá que se juzgue su muerte como homicidio.

Virginia Digón

Un hecho grave y delicado se dio a conocer este viernes en Córdoba: la joven de 26 años que había denunciado por violación al exfuncionario provincial Diego Concha tomó la decisión de acabar con su vida.

El hecho sucedió ayer en la localidad de Pilar, donde ella vivía. Luego fue internada aún con vida en el hospital de Villa del Rosario y murió este viernes a la madrugada.

El funcionario está detenido desde diciembre del año pasado a raíz de una denuncia de su expareja por violencia de género a la que se le agregó semanas después la de abuso sexual por parte de la joven. La imputación completa es: abuso sexual con acceso carnal doblemente calificado (por ser funcionario y por violencia de género).

La joven, a quien identificaremos como L., dejó una carta donde explicó los motivos de su terrible decisión y esta será presentada ante la Justicia por su madre como prueba. Aunque sus detalles no fueron difundidos, su familia aseguró que en la carta da cuenta de su padecer tras el abuso sexual y de la intimidación que luego sufrió por allegados al imputado. Este último hecho fue denunciado hace poco por la joven y por el cual la Justicia le había entregado un botón antipánico.

“Desde chica mi sueño era ser bombero, quería salvar vidas, contribuir, y se me derrumbó el mundo”, le había dicho la joven a su familia. Desde aquel día ella no había podido retomar sus actividades relacionadas con la actividad que le apasionaba.

Carlos Nayi es abogado de L. y ahora el de su familia. En diálogo con La Voz, explicó que tras la muerte de L. pedirán que se juzgue a Diego Concha por homicidio, tomando como antecedente el caso de Sathya Insaurralde, por el cual se condenó a su padre a cadena perpetua por homicidio tras el suicidio de su hija. En ese juicio se presentaron numerosas pruebas e informes psicológicos y psiquiátricos, sumados a los testimoniales por el cual se llegó a esa conclusión. Fue el primero en el que se responsabilizó a un violador por el suicidio de su víctima.

“Hay una serie de factores que inciden en una persona a la hora de tomar la decisión de quitarse la vida y, en este caso en particular, el abuso ha tenido una alta incidencia. Si bien hay diferencias con el caso Sathya, creemos que existen elementos suficientes para que la querella solicite la carátula de homicidio. Pediremos que se haga una autopsia psicológica y que se tenga en cuenta el contexto: la situación de poder que ocupaba el imputado, la edad de la víctima y del victimario, y los hechos intimidatorios que sufrió después por parte de personas allegadas al imputado”, explicó Nayi.

LA DENUNCIA

El sueño de L. era ser bombera, tenía un perro entrenado para situaciones de catástrofes y trabajaba como voluntaria en el vacunatorio del Orfeo Superdomo, tarea que realizó hasta hace pocos días.

A fines del año pasado, manifestó su intención de ingresar al Equipo Técnico Anticatástrofe (Etac), un nuevo departamento de la Policía que estaba bajo la órbita del jefe de Defensa Civil de ese momento, Diego Concha.

En ese marco, tuvo una reunión con el funcionario, que, según lo que indicó L. en su declaración, fue “demasiado amable” al ofrecerle equipamiento que L. rechazó y donde le habría dejado claro que “él decidía quién entraba y quién salía” del lugar y que avanzarían con el análisis de su currículum.

En ese contexto, Concha la habría convocado a una nueva reunión, el 14 de noviembre, y en la que habría ocurrido el abuso que luego la mamá de L. denunció.

Según fuentes allegadas a la causa, en ese momento, L. no se animó a denunciarlo, dado el lugar de poder que este ocupaba y porque sintió que nadie le creería frente a la imagen positiva que el funcionario tenía en la sociedad.

Luego de que se conoció que la exesposa de Concha lo denunció en noviembre por violencia de género, el funcionario fue imputado por la fiscal Jorgelina Gómez por amenazas, coacción, tenencia de armas y lesiones leves calificadas en el contexto de violencia de género. Allí, L. se animó a contar lo que le había sucedido y su madre hizo la denuncia que luego fue ratificada por la propia víctima.

CÓMO SIGUIÓ TRAS LA DENUNCIA

Luego de la denuncia, la joven recibió un botón antipánico que al tiempo le fue retirado dado que el imputado estaba detenido. Pero le otorgaron el dispositivo nuevamente cuando la joven denunció hace pocas semanas que era objeto de intimidaciones por parte de personas allegadas al exfuncionario.

Al momento de esta segunda denuncia, L. estaba aislada por ser contacto estrecho de un caso positivo de coronavirus, por lo cual radicó la denuncia en su localidad, que quedó a cargo del fiscal Peralta Otonello.

JUICIO

En caso de que la investigación avance, Concha podría ser juzgado por abuso sexual doblemente agravado (por ser funcionario judicial y por violencia de género), que tiene una pena máxima de 20 años. En caso de que la fiscalía tome el pedido de la querella de cambiar la carátula a homicidio con motivo de abuso sexual, la pena máxima podría ser cadena perpetua.

ABUSO SEXUAL Y SUICIDIO

Tal como expresaron psicólogas y psiquiatras en el juicio de Sathya Insaurralde, los abusos sexuales provocan graves consecuencias psíquicas en las víctimas que variarán de acuerdo con la experiencia subjetiva de cada persona y también según las características del hecho, como su cronicidad en el tiempo y según quién sea el abusador, entre otros factores.

A su vez, las y los especialistas en la temática de suicidio aseguran que en general responde a factores multicausales, pero que en determinados casos puede presentar una sola causa. Cada caso es diferente y depende mucho de cada persona, por lo que son temáticas que deben ser analizadas de manera particular.

Es frecuente el abuso sexual en algunas víctimas de abuso sexual debido al estrés postraumático que este provoca, por ello es que especialistas insisten en la necesidad de prevenir este delito y en acompañar a las víctimas para trabajar en pos de una reparación psicológica que les permita continuar con su vida.

LUGARES DE AYUDA

Algunos de los canales de ayuda para víctimas de abuso sexual:

  • Línea nacional 137.
  • Polo de la Mujer (Córdoba): 0800-888-9898.
  • Asistencia a las víctimas de delitos: 3514028097.
  • Para denuncias, en cualquier unidad judicial o en la Unidad Judicial Especializada en Delitos contra la Integridad Sexual, que funciona en el Polo de la Mujer (Entre Ríos 680, Córdoba).
  • Centro de Asistencia al Suicida (ONG): 0351 426-5755.