La negativa a subir las retenciones, el detonante de la renuncia de Feletti

El punto de inflexión es la negativa del Gobierno de encarar una pelea por la suba de retenciones, en medio de una fuerte escalada inflacionaria de los alimentos.

Cristian Carrillo

Con la idea de no sumar más desgaste, al menos directo al Gobierno, ni tampoco sobre el ya golpeado Martín Guzmán; Roberto Feletti abandona la Secretaría de Comercio Interior y así le da mayor protagonismo al ministro de Economía, quien lo reemplazó por un funcionario de su confianza: Guillermo Hang.

El punto de inflexión, más allá de que en su carta de renuncia haga hincapié en un paso necesario tras el traspaso de la Secretaría a la órbita del Ministerio de Economía, es la negativa del Gobierno de avanzar en medidas profundas para paliar la inflación, lo que en su lenguaje se traduce en aplicar ya una suba de retenciones, algo sobre lo que viene bregando desde que asumió en Comercio. 

Después de las idas y vueltas declarativas entre el Presidente y funcionarios del equipo económico que al primer atisbo de hablar de una sube en los derechos de exportación salían rápidamente a asegurar que era una batalla perdida, Feletti prefirió dar la pelea de afuera, sabiendo, como no lo hizo hasta ahora, que no iba a poder contenerse demasiado en la crítica. 

En su carta de renuncia, Feletti sostiene que durante su breve gestión (comenzó en octubre  del año pasado) y «hasta febrero» hubo efectos que lograron morigerar la inflación, pero que la guerra en Ucrania disparó los precios internacionales requiere de otro abordaje. 

«Urge implementar una mayor coordinación del gabinete económico y establecer un ámbito que evalúe de manera sistemática la evolución de la crisis mundial derivada de la guerra, para adoptar medidas que permitan enfrentar sus afectos adversos», reclama en la misiva que hizo pública incluso antes de que fuera aceptada por Presidencia. 

En los últimos meses los precios, principalmente los de alimentos, venían evidenciando un espiral inflacionario que no parecía detenerse. La última medición oficial (hasta abril) arrojó un alza acumulada en doce meses de 58 por ciento. En varias ocasiones Feletti había señalado la necesidad de aplicar una suba de retenciones, cupos o cualquier mecanismo de desacople de los precios internacionales respecto de los que pagan los hogares en góndola.

A partir de declaraciones que realizó el presidente Alberto Fernández sobre las retenciones, las cuales reconoció «como el mejor instrumento» para ese desacople, lo que reavivó el tema, aunque el propio mandatario auguró una derrota legislativa. Luego el ministro de Agricultura, Julián Domínguez, salió a relativizar la medida asegurando que no hay ningún proyecto al respecto. Este lunes el Presidente volvió a rechazar la posibilidad de que cambien las retenciones a pesar de la suba del pan y la carne porque lo consideró una derrota épica sin sentido. 

En el medio, el Gobierno decidió traspasar la Secretaria de Comercio a la órbita del Ministerio de Economía y dejar que esté debajo de Desarrollo Productivo. Ese traspaso no fue el causante. Por el contrario, en el entorno de Feletti reconocen buena sintonía en los últimos días entre Guzmán y Feletti. Pero para el secretario de Comercio, sin retenciones ni mayores controles no hay posibilidad de frenar la inflación. «El traspaso de la Secretaría de Comercios desde el Ministerio de Desarrollo Productivo hacia el Ministerio de Economía abre una nueva etapa, en la que este último se hará cargo de la política económica de manera integral, incorporando a su órbita la política de precios y demás misiones y funciones atinentes a la Secretaria que encabecé hasta aquí», señala Feletti en su renuncia. 

A esto se suma la mirada de una parte del Frente de Todos que vivió como una provocación ese traspaso, que le daba más poder a Guzmán. La renuncia, en ese sentido, implica también poner toda la responsabilidad en el ministro de Economía. «Considero que la actitud más razonable y profesional de mi parte es facilitar que el ministro Martín Guzmán tenga libertad para seleccionar funcionarios y funcionarias que compartan el rumbo definido y el programa fijado», evalúa el ahora exfuncionario.