La OMS propone cambiar el nombre de la viruela del mono; para combatir la discriminación

La Organización Mundial de la Salud planteó que el objetivo no es solamente cambiar el nombre del virus, presente ya en más de 40 países, sino de sus diferentes cepas.

Ante el avance de la viruela del mono en el mundo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) abrió la discusión para un potencial cambio en el nombre de la enfermedad, ya que algunos países y expertos consideran que esa denominación es vejatoria y estigmatiza a la población de países africanos. Según informaron desde la organización, el objetivo no es solamente cambiar el nombre del virus, presente ya en más de 40 países, sino de sus diferentes cepas que son nombradas a partir de regiones o países africanos donde son localizadas por primera vez, por ejemplo, la cepa de África occidental o la de la cuenca del Congo.

A principios de junio, una treintena de científicos, buena parte de ellos africanos, publicaron una carta abierta en la que exigían cambiar esa nomenclatura para que «no sea discriminatoria ni estigmatizante», consignó la agencia de noticias AFP. Es por ello que el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó que habrá «anuncios lo antes posible» sobre ese cambio. Incluso, algunos expertos aseguraron, entre sus cuestionamientos, que denominar la enfermedad como viruela del mono implica relacionarla básicamente con países africanos.

«Lo vimos ante todo con el sida en los años 1980, o el virus del Ébola en 2013, y luego con la Covid-19 y las supuestas variantes sudafricanas», explicó a la AFP el epidemiólogo Oliver Restif, quien denunció que este es un debate «más amplio y está relacionado con la estigmatización de África». Según los científicos, teniendo en cuenta que desde mayo una nueva versión del virus circula por el mundo, debería ser denominado simplemente hMPXV (h por humano).

«No es una enfermedad que realmente pueda atribuirse a los monos«, explicó a la AFP el virólogo Oyewale Tomori, de la universidad Redeemer en Nigeria. En este sentido, los expertos aseguraron que los animales que transmiten la enfermedad en la vida real son más bien los roedores; pero, sin embargo, esta enfermedad fue descubierta por científicos daneses en los años 1950 en monos enjaulados en laboratorios.

Viruela del mono y homoodio

Por otra parte, la viruela del mono también despertó fuertes discursos homofóbicos y algunas de las expresiones y noticias que circularon respecto a la enfermedad símica replicaron las asociaciones discriminatorias que acompañaron a la aparición del virus del VIH. En este marco, la propia Organización Mundial de la Salud tuvo que salir al cruce de estas afirmaciones. Particularmente, el organismo internacional manifestó su preocupación por las “representaciones que refuerzan los estereotipos homofóbicos y racistas” por la caracterización que se había hecho de la enfermedad.

Del mismo modo, advirtieron que la infección “puede afectar a cualquiera” y destacaron además que “el estigma y la culpa dirigidos a ciertos grupos de personas pueden socavar rápidamente la respuesta al brote”, al mencionar particularmente “las lecciones de la respuesta al sida”.

En esta misma línea, la secretaria de Epidemiología del Ministerio de Salud de la Nación, Analía Rearte, aclaró también que “por ahora no está demostrado que sea una enfermedad de transmisión sexual”. De hecho, la OMS nunca dijo que la infección está directamente relacionada con las relaciones sexuales, sino con el “contacto estrecho”. “El virus monkeypox se transmite principalmente por el contacto con lesiones de animales infectados, habitualmente “máculas” (manchitas de color rojizo), ‘pápulas’, vesículas o pústulas que son las lesiones más contagiantes”, explicó a El Destape Javier Farina, Jefe de Infectología del Hospital Cuenca Alta.

Respecto a la propagación “persona a persona”, indicó que “uno puede contagiarse también por secreciones respiratorias de personas infectadas, por fluidos corporales de personas o animales infectados incluyendo la sangre”. Agregó que “se ha visto mayor incidencia en situaciones asociadas a relaciones sexuales con múltiples parejas pero no necesariamente esto significa que se transmite por fluidos genitales sino por el contacto estrecho con estas lesiones que pueden aparecer tanto en la piel como en las mucosas del pene, de la vagina o anales” y enfatizó que «de ninguna manera esta patología tienen por qué tener más incidencia en las poblaciones homosexuales». «Lamento que haya habido una asociación de la enfermedad con hombres que tengan sexo con hombres y que se quiera ubicar a la comunidad LGBTIQ+ como una población vulnerable«, sumó. 

Entre las recomendaciones para evitar los contagios, mencionó que es importante que las personas que detecten lesiones en su piel, y más que nada, si llegan de viaje de algunos de los lugares en los que se está detectando casos, consulten a los médicos y se aíslen. «Por el momento solo se ha determinado contagio desde personas que tienen lesiones en piel, no en el período previo a ellas ni en el período de incubación«, indicó, no obstante, destacó que el barbijo que tanto sirvió para combatir al Covid-19 es también importante, teniendo en cuenta que la enfermedad «se puede transmitir por secreciones respiratorias».