“Las gestas populares nos dejaron la convicción de que ‘nadie se salva solo’”

En vísperas de un nuevo aniversario del Cordobazo, LNM dialogó con Jorge Molina Herrera, actual secretario adjunto del Sindicato de Luz y Fuerza.

A 52 AÑOS DEL CORDOBAZO

¿Qué significado tiene hoy el Cordobazo para la comunidad lucifuercista? 

– Creo que, tanto para los lucifercistas como para la clase trabajadora en general, esta  fecha, como cada año, nos lleva a recordar a los trascendentales dirigentes que  encabezaron, y dieron forma, a la gesta popular que cambió el rumbo de la historia  argentina, y nos impulsa a retomar su ejemplo. Hoy, como hace 52 años, la clase  trabajadora tiene el deber de priorizar la unidad por sobre cualquier diferencia que  debilite el accionar del movimiento obrero. Como bien sabemos, en aquel 29 de mayo  de 1969 la unidad no solo se dio entre las organizaciones sindicales, sino que amplió el  espectro de alianzas hacia las organizaciones sociales y estudiantiles, lo cual permitió  articular mancomunadamente con todos los sectores de la sociedad cordobesa, desde  los dirigentes de cada sector hasta los vecinos de las barriadas más humildes. 

molina2
Jorge Molina Herrera, Secretario Adjunto del Sindicato de Luz y Fuerza de Córdoba.

Usted ha desempeñado distintos cargos en la conducción sindical a lo largo de  los años. Según su opinión y experiencia, ¿cuál es el legado más importante que  dejó aquella gesta histórica? 

– Bueno, creo que el valor más trascendente que hemos heredado del Cordobazo y de sus  protagonistas, es el orgullo que tenemos de pertenecer a la clase trabajadora, y el  convencimiento de reivindicar y defender nuestras conquistas laborales ante cualquier  intención de socavarlas. Tanto en el ’69, como en la dictadura de 1970, sin olvidar el accionar de la Triple A desde 1973 hasta el golpe de marzo del ’76, donde se inició la  última y peor dictadura militar, muchas y muchos trabajadores fueron perseguidos, torturados, asesinados o desaparecidos, por defender los anhelos de justicia, libertad y  un país inclusivo con oportunidades para todos, ideales que aquellos grandes hombres  y mujeres nos legaron. Luego, la hiperinflación, donde el sueldo no alcanzaba para nada,  y los ’90 con su voracidad privatizadora, la exportación indiscriminada, la Ley de  Convertibilidad con su estafa del “1 a 1”, todas políticas que desencadenaron la debacle  económica, en la que una vez más los trabajadores pagamos los platos rotos, como  quien dice, ya que a lo largo y ancho del país miles y miles quedaron en la calle. En ese  contexto Luz y Fuerza de Córdoba, liderado por el Secretario General de ese momento,  compañero Juan Lorenzo Racero, defendió la EPEC estatal, integrada y de los cordobeses, nuestra fuente laboral, de las ambiciones entreguistas de los gobernantes de turno,  hasta que logramos la victoria con la caída de la privatización a fines del 2001, victoria que no hubiera sido posible sin el acompañamiento de la sociedad cordobesa, a la cual  la familia lucifuercista le está profundamente agradecida. 

Otro de los legados que nos dejara no solo el Cordobazo, sino también las grandes gestas populares, es la convicción de que “nadie se salva solo”. Volviendo a la década del ’90, como continuidad de la lucha del Cordobazo en particular y de la historia del movimiento  obrero en general, los trabajadores no salimos a defender solo nuestras conquistas, que  las defendimos, las defendemos y las seguiremos defendiendo, sino que, como parte  integrante de la sociedad salimos a defender a la clase trabajadora en cualquier ámbito  donde se vulneren sus derechos. Nuestra pelea no se agota “en las palmeras” como decimos los lucifuercistas (N. de la R.: en referencia a los ejemplares emplazados en el ingreso de la sede sindical de calle Deán Funes), sino que las trasciende y mucho. Por último, creo que es muy importante  traer al presente las luchas pasadas, porque en ellas está la sabiduría de nuestros  predecesores, el norte que guía nuestros pasos a seguir ante cada contratiempo.  

cordobazopolicia

¿En qué punto se encuentra el conflicto que lleva poco más de dos años con la EPEC?

– No podemos hablar del Cordobazo sin analizar la situación de nosotros los lucifuercistas, y los trabajadores en general. Hoy el conjunto del gremio se encuentra en estado de  alerta y movilización, con asambleas de esclarecimiento en los sectores de trabajo, realizando las presentaciones que corresponden ante la Justicia, el Ministerio de Trabajo  de la Provincia, el Ministerio de Trabajo de la Nación, además de visibilizar el conflicto con movilizaciones en la calle y  acciones frente a los sectores de trabajo, con el acompañamiento de distintos sectores  de la sociedad cordobesa, por ejemplo centros vecinales y organizaciones sociales, con  las que nuestro gremio colabora y articula en forma permanente. 

En esta fecha, que es tan cara a la historia de lucha de nuestro pueblo, quiero subrayar  que si bien es cierto que las modalidades de lucha se han ido modificando a medida que  pasan los años, hay una herramienta, modo, práctica…. llamémosla como sea, que no  ha cambiado y que siempre va a ser la herramienta por excelencia, es el tomar las calles  y hacer escuchar nuestros reclamos y el de los más débiles. 

Como lucifuercista en particular, como trabajador, como asalariado quiero concluir esta charla diciendo: ¡Agustín Tosco y 30.000 compañeros desaparecidos: ¡PRESENTES! ¡AHORA Y SIEMPRE!