Legisladores esperan mimo de Schiaretti: piden reunión

El bloque oficialista demanda un lugar en la agenda del jefe político de Hacemos por Córdoba. El gobernador podría recibirlos esta semana.

El estado de inmutabilidad en el que permaneció el gobierno de Juan Schiaretti frente a la descarnada interna en el poder nacional que generó alarma en el arco político y zozobra en la ciudadanía de todo el país, no fue otra cosa que la decisión de mantenerse en la línea por la que se viene conduciendo.

Apenas unas horas antes que se abriera el fuego amigo en el Frente de Todos, la primera gran conclusión que celebró el schiarettismo pos PASO fue que las urnas ratificaran aquella decisión de no jugar electoralmente con la fuerza nacional.

Desde que el jefe político de Hacemos por Córdoba resolvió que la unidad no era el camino e inscribió su propia lista, la premisa fue desmarcarse lo que más se pueda del kirchnerismo y plantar frente a los cordobeses la idea de que su peronismo y el del presidente Alberto Fernández no tienen nada que ver.

Por eso, para quienes interpretan el pensamiento del gobernador Schiaretti era lógico que el único mandatario PJ no enrolado en el Frente de Todos que, además, acaba de enfrentar electoralmente al oficialismo nacional, se mantuviera al margen de lo que consideró una crisis dentro de la colación gobernante.

Esa postura no quita, claro, que desde el Centro Cívico siguieron con atención (e inquietud) la evolución de los acontecimientos nacionales.

Lo cierto es que el vendaval que hizo crujir al Frente de Todos, no modificó la agenda de Hacemos por Córdoba que sigue centrada en trabajar para lograr levantar unos puntos en noviembre y pelear por tres bancas en diputados.

Esta primera semana que pasó fue destinada a la evaluación minuciosa de los datos región por región, ciudad por ciudad. Con ese diagnóstico, el peronismo orgánico arranca esta segunda instancia de campaña focalizado en tres cuestiones: los cordobeses que no fueron a votar hace una semana; en reconducir hacia sus canteras el voto que fue a parar a la lista de Mario Negri y Gustavo Santos; y en consolidar la presencia territorial, incluso, abriéndole los brazos a los primeros “arrepentidos” de haber jugado con el Frente de Todos.

Entra las reuniones que tuvieron lugar estos primeros días tras las PASO, hubo una con todo el bloque de legisladores oficialistas en la Unicameral. Allí, los propios parlamentarios le plantearon al jefe de campaña Oscar González y al titular de bancada, Francisco Fortuna, la necesidad de articular una reunión con el mandatario provincial para evaluar el escenario y escuchar de primera mano cómo se sigue.

En tiempos electorales pre pandemia, ese tipo de actividades eran frecuente; sin embargo, desde hace más de un año y medio los legisladores y el gobernador no se ven los términos que acostumbraban y ahora esperan ese gesto. El encuentro posiblemente tenga lugar esta semana, y está previsto que allí Schiaretti les agradezca el trabajo realizado y pedirá redoblar los esfuerzos para cumplir con la segunda meta.

En definitiva, la mayoría de los legisladores tienen real representación territorial en sus respectivos departamentos y son, junto a los intendentes y jefes comunales, pieza fundamental en la articulación del trabajo electoral en cada región.

La lectura que conviene

Desde el oficialismo provincial eligen leer los resultados de las PASO desde la versión que más les conviene: se cumplió con el primer objetivo que era ganarle holgadamente al Frente de Todos y proyectar con números concretos a Alejandra Vigo en el Senado.

Para el schiarettismo no fue una sorpresa que Juntos por el Cambio los duplicara en votos, dicen, aunque sí reconocen hacia adentro que la consolidación de Luis Juez fue desconcertante (y preocupante).

En el Panal olfatean que el ex intendente junto al actual concejal y candidato a diputado, Rodrigo de Loredo, volverán a insistir, pero con mayor energía, en pegar al peronismo del gobernador con el kirchnerismo más radicalizado. Una estrategia lógica: el 12 de septiembre quedó en claro que Córdoba sigue siendo terreno infértil para todo lo que lleve la marca “K”.

Por eso, desde el comando de campaña provincial entienden que el schiarettismo debe seguir profundizando la línea de diferenciación con el oficialismo nacional ya que, a mayor distancia política y partidaria, mejores resultados.

Por eso y en esa línea, para los próximos días se esperan posicionamientos más contundentes del propio Schiaretti y seguramente de la reunión con la Mesa de Enlace Nacional saldrán los primeros.