Mateo Natali, el amigo de Blas: “Alcanzó a decir ‘me pegaron un tiro’ y soltó una risa nerviosa”

Juicio por el crimen de Blas Correas. Mateo viajaba a su lado en el Fiat Argo acribillado por dos policías el 6 de agosto de 2020. El testigo relató que dentro el auto vivieron escenas de llanto, gritos y desesperación.

Francisco Panero

“Blas dice ‘Me pegaron un tiro’ y se ríe… (con) esa risa nerviosa”, declaró este viernes en su testimonio Mateo Natali, el adolescente que estaba sentado a la derecha de Blas Correas en el asiento del Fiat Argo cuando fue baleado el 6 de agosto de 2020 por dos policías.

El joven, que en aquel momento tenía 17 años, como Blas, relató los momentos de desesperación que vivieron dentro del automóvil tras recibir los balazos de los policías y al comprobar que Correas había sido herido en la espalda.

JUICIO POR BLAS CORREAS

En la sala de audiencias de la Cámara 8ª del Crimen de Córdoba se está recibiendo el testimonio de los cuatro jóvenes que iban en el interior del vehículo y sobrevivieron.

Mateo Natali relató primero cómo fue el recorrido que hicieron una vez que lo buscaron en su casa de barrio Parque Vélez Sársfield. Comentó cómo fue el episodio en el que se enfrentaron con dos motociclistas, que estos les rompieron el espejo retrovisor y se insultaron con el conductor del auto.

Luego, mientras los motociclistas fueron a abordar a dos policías frente a Telefé Córdoba (Canal 8) ellos se dirigieron hacia el norte, por avenida Vélez Sársfield. Tras evitar un control policial, los jóvenes del Argo llegaron al que habían apostado frente al complejo Pablo Pizzurno, donde pasaron frente a los policías Javier Alarcón y Lucas Gómez.

Natali relató que él iba agachado, con miedo porque había visto a uno de los uniformados con el arma desenfundada. El joven relató que cuando vio al policía con el arma desenfundada atinó a agacharse. Metros más adelante, sintió varios ruidos que creyó que eran piedras.

Audiencia. La sexta audiencia del juicio se desarrolla esta viernes. (Ramiro Pereyra / La Voz)
Audiencia. La sexta audiencia del juicio se desarrolla esta viernes. (Ramiro Pereyra / La Voz)

En un momento, relató que Blas Correas, que estaba sentado a su izquierda, le dijo “Me pegaron un tiro” con una risa nerviosa. Más adelante, advirtió que su amigo tenía sangre en el buzo y un disparo en la espalda.

Allí, relató que dentro del auto vivieron “una mezcla de gritos y llantos” y añadió que estuvieron desesperados. Algunos querían parar, otros seguir (para pedir ayuda) y varios lloraban.

En su huida desesperada, el Argo pasó la rotonda de la plaza de las Américas y al salir de esta coleó al cruzar por Richardson. En un video se exhibió esa situación provocada presuntamente por una mancha de aceite.

Él, para tranquilizar a sus amigos, dijo que eran balas de goma. Luego, vio que Blas no respondía y que tenía un orificio en la espalda.

Con relación a Blas, Mateo relató que era su amigo, que le decían “Hueso” y que lo extraña todos los días de su vida.

Crimen de Blas: los 13 acusados
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Infografía: Secuencia policial detrás del crimen de Blas
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Luego, señaló que a raíz de la muerte de su amigo, con quien compartía asados e ir a la cancha de Belgrano, tuvo numerosos problemas que sigue sufriendo. Perdió su egreso, su cumpleaños y otros eventos de su vida. Relató el sentimiento de sentir que mataron a su amigo y de que él o sus amigos podrían haber muerto.

“Recibí nomás la ayuda de mis viejos, mis amigos”, dijo para continuar que desde el Gobierno o desde institución alguna nunca lo llamaron ni le brindaron asistencia.

También Mateo recordó que fue maltratado en la Jefatura cuando fue a declarar, le tomaron impresiones digitales y lo dejaron solo con un preso que estaba esposado.

“Hasta el día de hoy, lo siento”, dijo respecto de la pérdida de su amigo Blas. Sobre ese sentimiento, concluyó diciendo “Me mata, me mata”.

A la hora del interrogatorio de los defensores, se cuestionó que quisieron tratar como víctima a Mateo y sus amigos. Algunos trataron de remarcar que llevaban dos botellas de cerveza y que el conductor podría haber bebido.

Al mediodía de este viernes continuó la audiencia con la declaración de Cristóbal Bocco Cámara, otro de los jóvenes sobrevivientes.