Nisman y los buitres

POR HORACIO VERBITSKY

El estreno en Netflix de la serie El fiscal, la Presidenta y el espía sirvió para dirigir también contra Alberto Fernández los ataques que, desde la firma del memorando de entendimiento con Irán, en 2013, apuntaron a la entonces Presidente Cristina Fernández de Kirchner. La serie está muy bien hecha, no aporta elementos que fueran desconocidos, se grabó hace tres años y su estreno en el primer mes del nuevo gobierno constituye una nueva vuelta de tuerca para arrinconar al peronismo, luego de cuatro años de gobierno neoliberal, cuando se avecina un punto crucial en la negociación de la deuda externa y recrudece el conflicto entre Estados Unidos e Israel con Irán. La de Natalio Alberto Nisman ha sido la muerte más útil de la política argentina y cinco años después sigue pagando dividendos.

No hay contradicción

En uno de los capítulos de la serie, el actual Presidente dice que no está convencido de que el 18 de enero de 2015 el fiscal se hubiera suicidado. Luego del estreno declaró que no había pruebas de que su muerte se haya debido a un asesinato. Estas afirmaciones no son excluyentes pero sirvieron para que medios comerciales e ideologizados, como Clarín, La Nación e Infobae, señalaran una contradicción y asociaran al Presidente con el episodio, ocurrido siete años después de su renuncia a la jefatura de gabinete. En el tramo más preciso de su respuesta, Alberto Fernández dijo que, haya sido suicidio o asesinato, le gustaría conocer la causa y que, en la segunda hipótesis, la principal perjudicada fue justamente la actual Vice, por lo cual hay que descartar su responsabilidad. La propia Cristina dijo al día siguiente del hallazgo del cadáver que Nisman se había suicidado y, tres días después, que lo mataron. Esto parece antes fruto del desconcierto que de una estrategia.

Ni ella ni el Presidente tienen otra cosa para ofrecer que hipótesis y conjeturas. Sólo un peritaje de la Gendarmería sostuvo que a Nisman lo mataron, pero fue realizado mucho después del hecho, por personal sin experiencia en la materia. Y sus conclusiones fueron publicadas por Clarín y La Nación¡tres meses antes de que se realizara! La ministra de seguridad, Sabina Frederic, fue instruida por el Presidente Fernández para realizar una investigación administrativa sobre los protocolos técnicos empleados para llevar a cabo ese anómalo peritaje, cuyo resultado contradijo los estudios del cuerpo médico forense, que realiza miles de trabajos similares por año, cosa para la que la Gendarmería no ha sido preparada, porque no forma parte de sus funciones.

Cola de paja

Al mismo tiempo, la DAIA acusó de antisemita al diputado nacional Leopoldo Moreau por haber calificado “el asesinato de Nisman” como “una de las operaciones de marketing mejor concebida a nivel global” y por señalar como responsable al “Estado de Israel, la derecha norteamericana, los fondos buitre y los socios locales de ese club”. La DAIA le respondió que “no hay mayor muestra de antisemitismo que relacionar a los fondos buitre con Israel y la DAIA”. Lo más llamativo es que Moreau sólo mencionó a “los socios locales”, ni siquiera dijo que fueran judíos y en ningún momento nombró a esa asociación civil, cuya representación del judaísmo argentino fue cuestionada por el gran rabino sefardí Isaac Saca. La DAIA se colocó así el sayo de socia local del club formado por Israel, la derecha estadounidense y los fondos buitre, lo cual es un acto de sinceridad y explica su indignación contra el único dirigente político que fue estrecho colaborador de los ex Presidentes Raúl Alfonsín y CFK, y que puso en evidencia la jugada.

No puede sorprender que la DAIA asuma un cargo que Moreau no le hizo; que las conclusiones del peritaje de la Gendarmería se difundieran tres meses antes de que se realizara y que la ex titular de la oficina de encubrimiento de la corrupción, Laura Alonso, reconozca en el documental que dijo que le habían tirado el cadáver al gobierno de su amado Presidente Macrì en cuanto se enteró de la aparición del cuerpo. A pocas horas del atentado y mucho antes de que hubiera comenzado la investigación, los gobiernos de Itzhak Rabin en Israel, Carlos Menem en la Argentina y Bill Clinton en Estados Unidos, acordaron acusar a Irán, tal como lo demuestran los documentos que publiqué hace 16 años. Cada gobernante tenía sus razones propias, pero los tres coincidían en excluir a Siria de cualquier sospecha y apuntar sólo a Irán.

Lo mismo dice en el documental el experto del FBI enviado por Clinton para revisar la investigación: tenían una versión previa a la que había que acomodar las cosas.

Esta polémica entre la DAIA y Moreau pone de relieve la vinculación entre la muerte de Nisman y la deuda externa que Macrì contrajo y defaulteó y que Fernández está tratando de negociar con el FMI y los acreedores privados. Los buitres están esperando que se abra esa ronda para repetir la jugada anterior, comprar por monedas títulos que habiliten un nuevo litigio para cobrarlos a su valor nominalcon ganancias astronómicas, si bien las condiciones para una quiebra soberana han cambiado. Detrás de esta jugada está el sector de las finanzas internacionales que lideró el proceso político y económico entre 2015 y 2019 y que no se resigna al cambio de hegemonía entre fracciones del capital que expresa el nuevo gobierno, en alianza con sectores populares.

Esto, a su vez, es clave para la política económica que debe lidiar con la peor situación imaginable: simultánea caída del producto interno bruto durante tres de los cuatro últimos años e hiperinflación, según las definiciones internacionales.

Los duros hechos

Más allá de los chisporroteos verbales y de lo que se piense de las afirmaciones de Moreau, importa determinar si tienen asidero en hechos comprobables o no.

Sobre la subordinación de la DAIA y la AMIA a las decisiones del gobierno de Israel no hay dudas:

En enero de 2013, cuando el ex canciller Héctor Timerman les comunicó la firma del memorando de entendimiento con Irán, ambas entidades expresaron su apoyo a esa decisión en una conferencia de prensa.

El presidente de la DAIA, Julio Schlosser afirmó en la señal de cable del Grupo Clarín, para defender el memorando, que no serviría de nada negociar con Suecia.

Y el de la AMIA, Guillermo Borger, explicó que “el Gobierno se está proponiendo con toda voluntad destrabar esta complicada causa”.

Pero días después, sin explicar las razones del cambio, ambas entidades pidieron al Congreso que no lo ratificara, reclamaron su inconstitucionalidad a la Justicia, a través de la única asociación de familiares del atentado que les responde llegaron a denunciar a Timerman y a Cristina por traición a la patria, pidieron la reapertura de la causa por la denuncia de Nisman contra Cristina y solicitaron ser tenidas por querellantes.

El juez Daniel Rafecas rechazó la reapertura, por lo cual lo colocaron en su nómina de aversiones e impulsaron una solicitada feroz en su contra. Pero un grupo más representativo y diverso de la sociedad argentina lo respaldó, y ahora que el gobierno lo propuso como Procurador General de la Nación, la DAIA decidió no impugnarlo, inquieta por la toma de posición de varios rabinos muy prestigiosos que cuestionan las posiciones políticas de esa asociación y ponen en duda su representatividad. Pero no hay que esforzarse para anticipar que desde los medios previsibles se asociará su nombre con lo que llaman impunidad para Cristina, a quien no se le ha probado ningún delito.

Respecto de la relación de Israel, Estados Unidos, Nisman y los fondos buitre, sobran los elementos:

Considerado entre los diez hombres más ricos del mundo, Sheldon Adelson patrocinó la Task Force Argentina. Este fue un instrumento de presión para conseguir el pago. Se especializó en la presentación de denuncias contra el anterior gobierno argentino, al que asoció con el eje del mal formado por Irán y Venezuela. En una de sus réplicas a la DAIA, Moreau reprodujo uno de los avisos pagados por esa Fuerza de Tareas (¡qué nombre eligieron!) el 29 de enero de 2013, que presenta a Cristina como aliada del entonces Presidente iraní Mamud Ahmadinejad (ver en esta misma edición).

Sheldon Adelson con Bibi Netanyahu

Adelson también es socio del fondo Elliot, de Paul Singer, que había rehusado ingresar en los dos canjes de deuda que arreglaron las cuentas con el 93% de los acreedores, porque prefirió litigar contra la Argentina y consiguió un fallo favorable del juez de Wall Street, Tom Griesa.

En junio de 2014 Macrì viajó a Israel, donde se reunió con el primer ministro Benjamín Netanyahu. El propio aspirante a la presidencia argentina reveló que habían hablado del fallo de Griesa a favor de los fondos buitre. “Habrá que pagar al contado”, opinó Macrì entonces, quien dijo que Netanyahu estaba de acuerdo. También coincidieron en el rechazo al Memorando de Entendimiento con Irán. ¿Qué tenía que ver Netahyahu con el litigio de los fondos buitre contra la Argentina y por qué Macrì puso ese tema en la agenda? También en este caso, el involucramiento de Israel fue confesado en forma espontánea por sus protagonistas.

Netanyahu con el entonces alcalde porteño.

El cocodrilo

El 26 de agosto de 2014, el diario sensacionalista The New York Post informó que Paul Singer había contratado para apoyarlo en la lucha contra el gobierno argentino a la consultora Albright Stonebridge Group. Agregó que el socio de la ex secretaria de Estado demócrata Madeleine Albright, el ex secretario de Comercio del republicano George W. Bush, Carlos Gutiérrez, nacido en La Habana, había estado en la Argentina “tratando de movilizar la oposición al gobierno”. Gutiérrez llegó al jefe de Gabinete Jorge Milton Capitanich con el argumento de acercar posiciones. Axel y Cristina revelaron que en ese encuentro, Gutiérrez amenazó con el plan alternativo que aplicarían de no lograrlo: un ataque especulativo contra el peso hasta forzar una nueva devaluación; ataques y denuncias mediáticos internacionales para desgastar a Cristina; impedir el pago local de los próximos vencimientos de la deuda reestructurada y el acceso del sector público y de las empresas argentinas a cualquier financiamiento internacional. Esto ayudaría a instalar el año próximo un gobierno favorable a un acuerdo con los fondos buitre, que se firmaría en 2016. Gutiérrez también mencionó la contratación de periodistas y dirigentes sindicales para que contribuyeran a esa estrategia, que se cumplió paso a paso.

Carlos Gutierrez, el cubano enviado por los buitres para apretas a CFK

En febrero de 2015, durante una audiencia del subcomité del Hemisferio Occidental del Capitolio, la “testigo invitada” Bonnie Glick, del Meridian International Center, dijo que “el liderazgo de Cristina Kirchner es tan corrupto que ahora parece que, en complicidad con Irán, Kirchner puede estar detrás del asesinato del fiscal Alberto Nisman”. Clarín comentó que esta vez los fondos buitre “han permanecido en silencio. Creen que no es adecuado explotar algo tan terrible como lo es la muerte de Nisman”. No es así: el presidente de Meridian era el propio Carlos Gutiérrez, contratado por los buitres para esmerilar a Cristina. Meridian es una organización de enlace entre el Departamento de Estado y las mayores corporaciones “para responder a los desafíos globales”. Sus sponsors son Chevron, Coca Cola, Goldman Sachs y VISA. Otro de sus directivos es el abogado de Nueva York Charles H. Camp, cuya especialidad es descubrir y recuperar fondos ocultos para que sus clientes cobren deudas impagas de deudores deshonestos. Para ello cuenta con “una red de ex agentes de Inteligencia” que investigan cuentas bancarias, intereses comerciales de personas y países. “Una vez localizados, los activos pueden ser congelados y recuperados mediante órdenes judiciales.” Como Albright y Gutiérrez, Bonnie Glick traspasó varias veces la puerta giratoria entre el Estado y las mayores corporaciones. Si Gutiérrez fue presidente de la alimentaria Kellogg’s y vicepresidente del banco Citi, Bonnie Glick se encargó de las relaciones de IBM con sus clientes latinoamericanos. En el Departamento de Estado tuvo destinos llamativos, en el equipo que defendió en las Naciones Unidas la Operación Tormenta en el Desierto y en las embajadas en Etiopía al finalizar el gobierno comunista, y Nicaragua, luego de caída del sandinismo. Es decir, es una experta en la delicada especialidad del cambio de régimen. El episodio recuerda el cuento del médico cuyo paciente sueña que un cocodrilo lo acecha debajo de su cama. Cuando falta a una consulta, el médico se comunica con la familia. “Se lo comió un cocodrilo”, informa la madre.

Israel fue uno de los siete países que en la ONU votaron contra las regulaciones para la reestructuración de deuda soberana propuestas por la Argentina.

Al contado

En enero de 2016, ya como Presidente, Macrì volvió a encontrarse con Netanyahu en el foro patronal de Davos, donde acordaron la cooperación israelí en tecnología de inteligencia y seguridad. Modi Ephraim, subdirector del Departamento de América Latina y el Caribe de Israel, le dijo a la Agencia Judía de Noticias (AJN) que la cita con Macrì era la más importante para Netanhayu en Davos. También encomió a Nisman, expresó que Macrì sería el mejor aliado del gobierno de Netanyahu en América y anunció una ola de inversiones de empresas israelíes. Como se sabe, Macrì pagó al contado todo lo que reclamaban los fondos buitre, hasta la cuenta de sus abogados que litigaron contra la Argentina, e inició de ese modo el tercer ciclo de endeudamiento argentino que culminó en una catástrofe. La declaración de emergencia en seguridad permitió comprar los juguetes israelíes sin licitación.

El 24 de enero de 2015 publiqué en el diario Página/12, una planilla con los pagos en dólares que Nisman recibió del diario Israel Hayon, propiedad de Sheldon Adelson, quien explota casinos en Las Vegas y en enclaves coloniales de Asia. Las transferencias de Israel Hayom a Nisman se realizaron entre 2010 y 2014, a una cuenta del Bank Hapoalim de la ciudad de Colonia, de la República Oriental del Uruguay. El fiscal nunca declaró esos fondos, que los ejecutivos del grupo periodístico justificaron como honorarios por conferencias de las que no hay constancias. La planilla, que tuve a la vista para anotar los datos, pero no se me permitió fotocopiar, lleva el membrete de la sucursal en la ciudad uruguaya de Colonia del BHI (Bank Hapoalim). La cuenta bancaria internacional de referencia se identifica como 9700-7548-MAJ-6325-AC874 y como titular de pago (Holder paid) figura Nisman, Natalio. La primera transferencia se acreditó el 26 de octubre de 2010, un mes después de un seminario sobre la penetración de Irán en América Latina, co-organizado por la DAIA, el Congreso Judío Latinoamericano y la fundación Israel Allies Caucus, financiadas por Adelson, durante el cual Nisman se reunió con Roger Noriega, cuyo American Enterprise Institute también es sostenido por el Rey del Juego. Transferencias similares, siempre por 23.500 dólares cada una, se realizaron otras once veces en los años siguientes, hasta totalizar 282.000 dólares. Al mes siguiente de la muerte de Nisman, el Hapoalim decidió el cierre de su sucursal Colonia, que era la puerta de salida para la fuga de capitales desde la Argentina hacia Israel.

Los pagos de Adelson a Nisman

A partir de un informe de quinientas páginas presentado a mediados de 2013, poco después de la firma del Memorando argentino-iraní, Nisman fue una pieza central del esquema de hostigamiento tanto al gobierno argentino de CFK como al estadounidense de Barack Obama. No logró impedir la concreción del acuerdo nuclear con Irán pero contribuyó al cambio político en la Argentina. Su mamotreto sobre la penetración del gobierno teocrático de Irán en América Latina, que no tenía relación alguna con la causa DAIA-AMIA y cuya información provenía de servicios internacionales de Inteligencia que abastecían al capo spione Horacio Antonio Stiuso, fue citado en audiencias de la Comisión de Relaciones Exteriores del Congreso estadounidense, en julio de 2013 y en marzo de 2015. Nisman describe una red de inteligencia encubierta que Irán habría desarrollado en América Latina con estaciones clandestinas en Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Guyana, Paraguay y Perú. Nada dice sobre las playas de Cancún, que son la única zona de la región que conocía de primera mano. Tampoco menciona las Chacras de Manantiales, en Punta del Este, donde compró tres terrenos, tampoco declarados.

El financista

A través de empresas, Adelson fue uno de los mayores aportantes al Partido Republicano de Estados Unidos y al Likud de Israel, es decir a las candidaturas de Donald Trump y Benjamin Netanhayu, los principales opositores al acuerdo nuclear con Irán que el Presidente Barack Obama logró perfeccionar en 2016 y que Trump desconoció luego.

En febrero de 2015, el líder republicano de la Cámara de Diputados, John Boehner, invitó a Netanyhahu a pronunciar un discurso en el Capitolio, que el premier israelí dedicó a denostar en forma virulenta al Presidente Obama, un hecho sin precedentes en el mundo. Si así trataban al Presidente de la primera potencia del mundo por negociar con Irán un tratado razonable, ¿qué podía esperar Cristina entonces  y ahora Alberto?

El gestor de la relación de Macrì con Netanhayu fue Claudio Avruj, socio del compañero sentimental de Patricia Bullrich, Guillermo Yanco. Juntos administran la agencia de noticias Vis-A-Vis, financiada hasta el mes pasado con publicidad oficial argentina y cuya principal fuente informativa internacional es el diario Israel Hayom, propiedad de Adelson, desde el que se giraron las subsistencias a Nisman. ¿Me acusará la DAIA de antisemita por revelar estos pormenores?

Entre el 29 de marzo de 2015 y las elecciones primarias del 9 de agosto, el operador judicial del Grupo Clarín, Daniel Pedro Santoro, publicó una serie de notas, que luego replicó en televisión, aduciendo que el hijo presidencial, Máximo Kirchner, y la ex ministra de Defensa y de Seguridad, Nilda Garré, compartían diversas cuentas bancarias secretas, en Irán, Estados Unidos y las islas Caimán, en las que habrían manejado depósitos por más de 109 millones de dólares. Con la misma táctica vil que se utilizó contra Florencia Kirchner, en este caso la falsificación incluyó a la hija de Garré, Paula Abal Medina. Casi cuatro años después, el 21 de noviembre de 2018, el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi sobreseyó a Máximo, Nilda y su hija, ya que hasta el gobierno de los Estados Unidos informó que todos los datos publicados eran falsos. Daniel Pedro Santoro nunca reveló cuáles fueron sus fuentes, amparándose en un secreto que no es obligatorio sino voluntario, y que fue concebido para proteger a funcionarios que revelan delitos cometidos desde el Estado, pero no a quienes inventan historias malintencionadas.

Marcelo Sebastián D’Alessio (izquierda) y Daniel Pedro Santoro (derecha)

En una columna publicada el 1° de enero de 2016 en el diario The New York Times, Paul Krugman narró que en sus casinos de Macao, Adelson tuvo “vínculos con el crimen organizado y la prostitución”. En una investigación en Nevada, discutió con la jueza Elizabeth Gonzalez. “Luego Adelson compró el mayor diario de Nevada”, Las Vegas Review Journal, por el que pagó la irresistible suma de 140 millones de dólares. Sus redactores recibieron la directiva de “concentrarse en la investigación sobre la jueza Gonzalez y sus dos colegas del tribunal. El diario nunca publicó los resultados de esa investigación, pero en un pequeño diario de Connecticut, que pertenece a uno de los socios de Adelson, apareció un ataque a la jueza Gonzalez, con una firma que parece ficticia. El gasto político de Adelson lo ha convertido en un gran jugador de la política Republicana, al punto que los periodistas suelen hablar de la primaria de Adelson, en la cual los candidatos peregrinan a Las Vegas para prometer obediencia”, agrega Krugman. Antes de comprar el diario, Adelson recusó a Gonzalez pero la Suprema Corte de Nevada la confirmó. El diario neoyorquino también describe los métodos políticos de Adelson: sus aportes en las campañas electorales fueron para derrotar a candidatos demócratas que lo molestaban. En 2012, según un colaborador de la jueza Gonzalez, dos personas le dijeron que allegados a Adelson las tentaron para que se presentaran de modo de impedir que ella fuera reelecta.

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