Panal condiciona vínculo institucional con Nación (¿Manzur puente?)

En el gobierno de Schiaretti entienden que AF no invitó al cordobés a la reunión de La Rioja porque “lo consideran opositor”. Schiaretti hubiera rechazado. Del nuevo gabinete esperan que no tome medidas contrarias a Córdoba. Reunión con Mesa de Enlace confirmada pese a salida de Basterra.

Por Bettina Marengo

El gobierno de Juan Schiaretti mira en silencio la película nacional y, aunque con Juan Manzur en la jefatura de Gabinete puede sumar un interlocutor en la Casa Rosada, la no invitación al cordobés a la reunión de gobernadores que Alberto Fernández encabezó el sábado en La Rioja, fue el blanqueo de que la distancia con la Nación ya no es solo política sino institucional. “Fue un encuentro de los gobernadores del Frente de Todos”, explican desde la Nación sobre la cita política y federal con la que el oficialismo nacional intentó blindar al presidente y cerrar la crisis de representación que se desató tras las Paso y la carta de Cristina Kirchner.

Al schiarettismo le sirve electoralmente que el FdT lo considere de otro palo, pero igual acusó recibo: está acostumbrado a ser quien diga “no” a las convocatorias de Balcarce 50 o del Frente. “No nos invitaron ni ahí. Nos consideran opositores. Y está bien. Eso somos. Y el vínculo institucional dependerá de lo que quieran hacer, de si las medidas que tomen favorecen o no a Córdoba”, advirtió una fuente de relación directa con el gobernador, en alusión a los temas como los subsidios para el transporte, la provisión de fondos para la Caja de Jubilaciones de la Provincia, las obras comprometidas, los avales para préstamos, la bajada de ayuda social y otros, muchos de los cuales serán debatidos en el marco de la ley de Presupuesto.

Entre el despecho y el alivio, las fuentes le bajaron el precio a la convocatoria en las tierras del Chacho Peñaloza y Facundo Quiroga. “Fueron ocho de 24 gobernadores y Kicillof no estuvo”, dijo un schiarettista, sin contar la presencia virtual del bonaerense, de Alicia Kirchner, (Santa Cruz), Gustavo Bordet (Entre Ríos), Omar Perotti (Santa Fe) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego). “Si les hemos casi triplicado en votos (en Córdoba). Por qué vamos a sentirnos parte de lo que no somos. El nuevo gabinete forma parte de la misma crisis”, acotó.

Nótese que la palabra “opositor” no aparece en boca de las fuentes nacionales sino de las provinciales. De hecho, Schiaretti se prepara para una foto opositora a la que todavía no se animaron (aunque se las pidieron) los otros gobernadores de la Región Centro, Perotti y Bordet. El miércoles el cordobés se reúne a las 11 horas con la conducción nacional de la Mesa de Enlace del sector agropecuario. La regulación y cierre a las exportaciones de carne dispuesta por la Casa Rosada es el tema que los aúna en el rechazo. La foto les sirve a ambos.

El anuncio de la reunión fue primicia de Alfil la semana pasada y el dato nuevo es que el encuentro se reconfirmó luego del cambio de ministro de Agricultura nacional, con la salida de Luis Basterra y el regreso de Julián Dominguez. “Súper confirmado”, aseguró un alto dirigente rural a esta cronista, y señaló que la Mesa de Enlace envió pedidos de audiencia a Perotti y Bordet pero que los peronistas “están esquivando” el encuentro.(Quien no esquivó y sorprendió con la receptividad fue el chaqueño Jorge Capitanich, quizás previendo un electorado corrido al macrismo).

Hoy asume Manzur como jefe de Gabinete, y tras él los nuevos integrantes del gabinete nacional: Aníbal Fernández en Seguridad, Jaime Perczyk en Educación, Daniel Filmus en Ciencia y Técnica, y el mencionado Domínguez en Agricultura.

El tucumano es el gobernador que en 2019 le acercó a AF el resto de los mandatarios del Norte Grande y zona de influencia, y fue el primero en recibirlo en su provincia cuando ganó las Paso hace dos año, en un acto grande con la UIA y la CGT, en señal de respaldo y unidad.

Si bien Manzur tiene vínculo aceitado con ministros cordobeses como Eduardo Accastello, de Industria y Comercio, que quedaron de cuando era ministro de Salud de Cristina Kirchner y éste intendente de Villa María, buscará generar una relación directa con Schiaretti, y de hecho ya empezó a tirar hilos. Con respecto al espacio natural de AF en Córdoba, el Frente de Todos local, todavía bajo análisis qué lugar ocupará en el nuevo escenario de los que tendrán poder en la Casa Rosada.

Hasta ahora, el confirmado ministro del Interior Wado de Pedro fungió como puente entre el Panal y la Rosada, y a nivel nacional aseguran que Manzur no ejercerá la relación con los gobernadores, rol propio de la cartera de Interior. Pero Wado quedó golpeado pese a sostenerse en su cargo, y el nuevo Jefe de Gabinete está interesado en el juego de Schiaretti. Su llegada a los mandatarios peronistas, figuras centrales en esta nueva etapa del gobierno, relativizan la promesa albertista de no superponer funciones en el Ejecutivo.