Ramón Mestre ya fijó su objetivo para 2023

El exintendente de Córdoba es coordinador de la UCR en la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio. Desde allí, busca protagonismo para las próximas elecciones.

Semana a semana, el exintendente capitalino Ramón Mestre se las ingenia para elevar su perfil dentro de Juntos por el Cambio con la clara intención de reposicionarse pensando en 2023.

La semana pasada, aquellos que no están inmiscuidos en el día a día del expresidente de la UCR de Córdoba, se sorprendieron al verlo participando de la Mesa Nacional de Juntos por el Cambio, en Buenos Aires.

Pese a no tener cargo nacional, Mestre fue parte de ese encuentro que terminó en polémica por los límites que la coalición le fijó a Javier Milei.

El exmandatario municipal se puede codear con los dirigentes más importantes de la coalición, ya que es el coordinador de la UCR designado por el titular del partido, Gerardo Morales.

El jujeño ha sido importante para darle visibilidad a Mestre, quien quedó en el llano política tras la mala elección de 2019 y tras haber quedado relegado en la lista legislativa del año pasado.

Ahora, en el entorno del radical se muestran confiados de cara al futuro. Mestre ha dejado saber que aspira a tener un protagonismo importante en las boletas nacionales de 2023.

Cortadito de Chumbi del 2/05/2022
Cortadito de Chumbi del 2/05/2022

Su objetivo de máxima, y por el que dice que peleará con “uñas y dientes”, es encabezar la boleta de diputados nacionales de Juntos por el Cambio. La tarea no asoma fácil si se tiene en cuenta que hay otros dirigentes que podrían querer lo mismo, por ejemplo y aunque aún no lo haya expresado, el ahora diputado Mario Negri. Y hay más jugadores interesados en la misma postulación.

LA “INDEPENDENCIA” DEL PRESIDENTE QUE ENFURECE A CRISTINA KIRCHNER

En las tres horas que estuvo en Córdoba el viernes pasado, el presidente Alberto Fernández mostró un perfil político propio, que quizás sea la principal diferencia que hoy lo separa de su poderosa vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner.

En la entrevista con La Voz, cuando fue consultado por la expresidenta, evitó cualquier cuestionamiento, pero ni siquiera la mencionó por su nombre. En las charlas con los dirigentes cordobeses también siempre habló de su gestión, sin hacer referencias a la vice.

Lo mismo sucedió en su discurso ante más de un centenar de intendentes, dirigentes y militantes del Frente de Todos, en el camping del gremio de Camioneros, en una actividad puramente política que concretó en Córdoba el jefe del Estado.

Además de su discurso, Alberto Fernández llegó acompañado por un equipo de comunicación que lidera la portavoz presidencial Gabriela Cerruti.

Apenas la comitiva oficial dejó la provincia, el equipo de comunicación distribuyó un video en el cual se mostraba la arenga del presidente a los dirigentes frentistas, en el que les pedía no bajar los brazos y mirar con optimismo el 2023 electoral que se avecina.

Más allá de que los dirigentes albertistas se cuidaron de no generar ruido con los otros sectores del Frente de Todos, especialmente con el cristinismo cordobés, en su paso por Córdoba el Presidente mostró una actitud y un discurso muy diferentes a los que había mostrado en su primera visita a la provincia (el 26 de junio del año pasado), cuando no mantenía un enfrentamiento con Cristina Kirchner.

ACTO DE LA CGT: LA MUNICIPALIDAD, BLANCO DE LAS CRÍTICAS, Y LA PROMESA DE CAMBIAR PARA 2023

El malhumor social que generó el viernes el corte de un trayecto de la avenida Vélez Sársfield para montar el escenario del acto por la conmemoración del 1° de Mayo por parte de la CGT Regional Córdoba tuvo un destinatario casi unánime: la Municipalidad de Córdoba.

Las quejas de los vecinos en los principales medios de comunicación –especialmente en radios y en canales de televisión– apuntaron a funcionarios del Palacio 6 de Julio por darles permiso a los gremialistas para interrumpir el tránsito.

Un importante integrante del gabinete del intendente Martín Llaryora reconoció que habilitar ese corte fue una “pésima” decisión, aunque también admitió que es “muy difícil ir en contra de la cultura de los gremios”. “Hace 30 años que hacen el acto en ese sector”, lanzó casi con resignación.

En la Municipalidad son conscientes de que haber sido blanco de las críticas afecta la imagen de la gestión, en especial por que se da con un tema que genera enorme descontento en la sociedad: los cortes de calles y los acampes.

“En un año electoral, esto nos puede costar muy caro. Para el año que viene, vamos a tener que hablar con los gremios y ponernos de acuerdo. Lo que pasó no puede volver a suceder”, reconoció un estrecho colaborador del intendente Martín Llaryora.