Restricciones sanitarias: cautela schiarettista por proyecto

El proyecto entrará por el Senado. Para Juntos por el Cambio se trata de «superpoderes» para el presidente Alberto Fernandez. El gobierno trata de fijar pautas sanitarias a priori para lo que queda del año.

Mientras en Juntos por el Cambio hablan de “superpoderes”, en el schiarettismo todavía no se expidieron sobre el proyecto de ley que al cierre de esta nota el Poder Ejecutivo enviaba al Congreso, con el objetivo de asegurarse algunos parámetros objetivos que habiliten medidas de restricción mientras dure la segunda ola del coronavirus, y de evitar la judicialización de las disposiciones sanitarias.

El proyecto se conoció ayer a la tarde y se denomina “Ley de Restricciones Sanitarias”, con fundamento en “en las facultades que le da la Constitución Nacional y en los compromisos internacionales que asumió nuestro país”, según el encabezado del texto. “El proyecto de ley distribuye las facultades de tomar decisiones entre el Poder Ejecutivo, gobernadores/as y el jefe de Gobierno de la CABA, otorgando una amplitud de intervenciones para la toma de decisiones respecto de la evolución de la pandemia”, aclara.

La iniciativa quedó lista el viernes, antes de que el presidente Alberto Fernández se subiera al avión que lo tiene de gira por cuatro países de Europa. El Frente de Todos quiere un tratamiento rápido. En diez días vence el DNU con las últimas medidas nacionales para bajar la velocidad de los contagios de Covid 19 y necesita que la ley esté sancionada. El Ejecutivo resolvió que la ley ingrese por el Senado, el cuerpo que conduce Cristina Kirchner y donde el oficialismo tiene los números más holgados.

Oficialismo, oposición y aliados vienen de una tregua en la que acordaron correr cinco semanas las elecciones PASO y nacionales, que se celebrarán el 12 de septiembre y el 14 de noviembre respectivamente. Los cambios fueron consensuados en una reunión encabezada por el ministro del Interior, Wado de Pedro, y el presidente de Diputados, Sergio Massa, en la que participaron, entre otros referentes, los cordobeses Mario Negri como jefe del Interbloque JxC y Carlos Gutiérrez por Córdoba Federal, el bloque schiarettista que estaba dispuesto a apoyar la suspensión de las primarias. El cambio del calendario electoral ingresó ayer a la cámara baja, y se descuenta que pronto tendrá la media sanción para pasar al Senado.

En cambio, no parece tan llano el camino para el proyecto destinado a blindar vio Congreso decisiones sanitarias restrictivas. Lo había adelantado el propio presidente en su mensaje del 30 de abril, cuando renovó con un DNU las restricciones a la actividad nocturna y a la presencialidad en algunas zonas, como AMBA. “En los próximos días enviaré un proyecto de ley al Congreso de la Nación para que, en función de criterios científicos, claros y precisos, se faculte al presidente de la Nación y a los gobernadores a tomar restricciones y medidas de cuidado durante esta situación excepcional”, había dicho. En Córdoba Federal aseguraron manifestaron que no van a votar “superpoderes” para el presidente Fernández. “Desde ya, si el proyecto avanza con algunos de los llamados superpoderes, nosotros no lo vamos a acompañar”, aseveró una fuente del espacio.

Negri adelantó la posición del sector macrista. “No vamos a votar superpoderes para el presidente”, dijo en declaraciones radiales. El cordobés remarcó que AF “desde que asumió gobierna con leyes de emergencia, facultades delegadas y a puro DNU”. El jefe de Estado le respondió antes de partir al viejo continente: Primero lean el proyecto, le pidió a la oposición.

El tema que divide aguas es el referido a las clases presenciales en los niveles obligatorios de escolaridad (inicial, primario y secundario). Hasta ahora, la línea del gobierno nacional ha sido suspender la presencialidad en caso de alerta sanitaria por Covid, en una determinada área geográfica y por un determinado tiempo, y que las escuelas dicten clases virtuales hasta que finalice la alerta. El proyecto distribuye las facultades de tomar decisiones “entre el Poder Ejecutivo, Gobernadores/as y Jefe de Gobierno de la CABA, otorgando una amplitud de intervenciones para la toma de decisiones respecto de la evolución de la pandemia”. Toda una señal luego de que la Corte Suprema de Justicia le diera la razón al alcalde porteño, Horacio Rodriguez Larreta, en el amparo que presentó por las clases presenciales.

Para la provincia de Cordoba, las clases son lo último a cerrar en caso de un incremento alarmante de casos y así lo viene diciendo tanto el gobernador Juan Schiaretti como las autoridades de Salud y Educación, pese a que la semana pasada, la cartera que conduce Walter Grahovac firmó, junto a 22 de 24 distritos, la resolución del Consejo Federal de Educación que establece la restricción de las clases presenciales en situación de alerta pandémica. Esta Resolución no fue rubricada por los gobiernos de Caba y de Mendoza. El Panal, a los tópicos que la Nación maneja para establecer cuando hay alerta sanitaria (incidencia cada 100 mil habitantes, aceleración del contagio) agregan otros dos: el número de camas críticas ocupadas (y Córdoba tiene disponibilidad) y el RO.

Desde un sector aliado, el diputado José Luis Ramon, referente del Interbloque Unidad Federal para el Desarrollo, sostuvo que “algunos (legisladores) hablan de ‘superpoderes’ porque no quieren que se establezcan parámetros objetivos para disparar los semáforos epidemiológicos”. “Apoyaría un proyecto con el sistema de semáforos. La decisión no puede quedar sujeta a un fallo judicial, sino a criterios sanitarios objetivos. Tenemos experiencias de otros países como Alemania, que ha tenido éxito en cuanto al cuidado de la salud”, declaró en sus redes sociales.