Schiaretti busca cerrar la crisis con la primera renuncia forzada

Cardozo es el tercer ministro que deja el gabinete en las tres gestiones schiarettistas. En este caso, obligado por una causa judicial y de alto impacto social.

Julián Cañas

“Fue doloroso para ‘el Gober’. Por la situación de los bebés en el Neonatal y porque se fue un funcionario que había trabajado mucho y bien en un momento tan crítico como la pandemia”. Esto dijo este jueves alguien que siguió de cerca la crisis generada en el Ministerio de Salud por los fallecimientos de cinco bebés en el hospital Materno Neonatal, que terminaron con la salida del ministro del área, Diego Cardozo.

En una breve ceremonia, que duró poco más de 10 minutos, y en un discurso aún más conciso, de poco más de un minuto, el gobernador Juan Schiaretti tomó juramento este jueves a la nueva ministra de Salud, Gabriela Barbás, que también tuvo mucho protagonismo durante la pandemia.

El mandatario provincial no mencionó al ministro renunciante, quien no estuvo en el acto en el Centro Cívico. En el amplio auditorio de la Casa Gobierno se vivió un clima particular y extraño para el schiarettismo.

La salida de Cardozo fue la primera renuncia forzada -en este caso, por una causa judicial- de un miembro del gabinete de Schiaretti.

El gobernador lleva 10 años y medio de gestiones no consecutivas, en las cuales sostener a sus ministros fue una de sus principales características. Solamente hubo tres renuncias, en circunstancias y por motivos diferentes. En la primera gestión schiarettista (2007-2011), el gobernador arrancó y terminó con el mismo gabinete.

Las otras renuncias se produjeron durante el segundo mandato. La salida de Rodrigo Rufeil del Ministerio de Desarrollo Social había sido la más polémica, por cuestiones políticas, pero sin el impacto ni el estrépito social de la dimisión de Cardozo, forzada por una causa judicial que involucra los fallecimientos de al menos cinco bebés. En aquel momento se comentó que Rufeil dejaba la cartera social por sus diferencias con la influyente secretaria de Equidad, Alejandra Vigo, esposa del gobernador. Desde la vereda schiarettista, argumentaron que el gobernador no estaba conforme con la gestión del exintendente de La Calera.

Las diferencias políticas también existieron. El dirigente del departamento Colón es un delasotista que nunca tuvo buen vínculo con el schiarettismo.

La otra dimisión no trajo ninguna incomodidad a Schiaretti. Todo lo contrario. Luis Angulo -un reconocido abogado laboralista y amigo del gobernador- dejó el Ministerio de Justicia para ocupar una silla en el Tribunal Superior de Justicia (TSJ).

RENUNCIA DE CARDOZO: UN PASO AL COSTADO DISTINTO

El paso al costado de Cardozo fue distinto a todos los demás, y con un impacto político aún difícil de cuantificar para la gestión schiarettista.

Luego de 24 horas de versiones sobre su “inminente” renuncia, finalmente ayer por la mañana el propio Cardozo anunció por Twitter que dejaba el cargo.

El renunciante funcionario argumentó que se alejaba del gabinete para que se esclarezca lo que sucedió en el Neonatal. “Renuncio con la misma humildad y servicio con que desempeñé la función, y también con el profundo anhelo de que los hechos que son de público conocimiento del Neonatal se esclarezcan absolutamente”, escribió el ahora exministro.

Desde el miércoles pasado, fueron insistentes los rumores de que el fiscal Raúl Garzón iba a imputar a Cardozo. Una imputación judicial era el final para su gestión, pero hasta anoche no hubo novedades en ese sentido en la causa judicial.

La versión más creíble es que en el Gobierno provincial tienen la convicción -o la información- de que el fiscal imputará a Cardozo, lo que habría derivado en su alejamiento de Salud.

Dos fuentes oficiales le dijeron a La Voz que fue una decisión del ministro dar un paso al costado y que no hubo un pedido de renuncia de parte del gobernador.

Fuentes schiarettistas también comentaron que el gobernador se enteró “por los medios” de la grave situación que se vivía al menos desde el 20 de marzo en el hospital Neonatal, según admitió el propio Cardozo cuando trascendió públicamente el caso.

No habría que descartar que esta versión tenga la intención de quitarle responsabilidad política al gobernador en la crisis del Neonatal.

Cardozo se fue en silencio, más allá de su escueto comunicado en las redes sociales. No dio su versión sobre si tuvo o no el respaldo del gobernador en un momento crítico de su gestión.

El ministro fue ovacionado en el Palacio Pizzurno por empleados del Ministerio de Salud. Un posteo de su esposa en las redes dio algunas pistas sobre los sentimientos que embargaron al ministro a la hora de su salida. “Mi amor, quedate con esto. Con el apoyo de la gente que vale la pena”, escribió con una foto de los empleados del ministerio ovacionándolo.

La causa judicial sobre el Neonatal recién está en su primera etapa. Con la salida de Cardozo, el gobernador Schiaretti espera cerrar la polémica por la primera renuncia forzada de uno de sus ministros.